Seattle, WA .- Los índices económicos no indican prosperidad económica, sino todo lo contrario, la infl ación la vivimos a
diario, la gasolina muy cara, las rentas siguen subiendo, el cierre de empresas que causan desempleo siguen en aumento, las
redadas y deportaciones continúan atemorizando a muchos ciudadanos, los costos de la guerra en Irán los está absorbiendo la
población en general, un panorama no muy optimista pero tenemos que continuar trabajando y superando todo obstáculo.
Productos que subirán de precio por la guerra comercial entre EE. UU. y Canadá
Desde bebidas alcohólicas, productos lácteos, cosméticos, entre otros, los estadounidenses se preparan para pagar más por estos
artículos.
Una nueva disputa entre Estados Unidos y Canadá ante el fracaso de varias negociaciones ha avivado en los últimos días no solo las tensiones en tre ambos países por una guerra comercial, sino también la incertidumbre de los estadounidenses ante una ola de precios más altos en ciertos productos que podrían afectar duramente sus presupuestos.
El pasado 22 de agosto, Estados Unidos comenzó a aplicar un gra vamen del 50% a productos canadienses por un valor aproximado de $27,600 millones de dólares, a lo que Ottawa respondió con el llamado principio de “dólar po r dólar y tasa por tasa”, imponiendo tarifas de 15%, 25% y 50% sobre productos estadounidenses, las cuales se espera que entren en vigor el próximo 8 de septiembre .
Este lunes nuevamente, el presidente Donald Trump se pronunció no solo criticando las políticas comerciales impulsadas por Canadá hacia Estados Unidos, califi cándolas como “injustas”, sino que además anunció que a partir de enero los aranceles a automóviles y autopartes fabricados en el vecino país podrían duplicarse.
El mandatario estadounidense señaló en la red Truth Social: “En materia de comercio, y en otros aspectos también, se encuentran entre las peores naciones del mundo con las que tratar”, dijo refi riéndose a Canadá.
“Se creen con derecho a todo; ¡sin embargo, NOSOTROS NO NECESITAMOS A CANADÁ, ¡ELLOS NOS NECESITAN A NOSOTROS!”, agregó Trump a su publicación.
No obstante, para los estadounidenses, esta nueva ola de aranceles solo se traduce en una única cosa: precios más altos.
Entre la lista de productos afectados se incluyen bebidas alcohólicas, motocicletas, cosméticos, ropa y calzado, productos lácteos, proteínas de suero, así como sábanas, vajilla, fl ores y banderas nacionales, entre otros.
Aunque los aumentos variarán de un artículo a otro, las medidas a tomar por parte de Estados Unidos podrían ser aumentar su fabricación nacional o sustituirla por una importación de otro socio comercial; sin embargo, EE.UU. no solo ha aplicado aranceles más altos a Canadá, sino a una lista de otros 60 países con tarifas de hasta el 50%.
Para Campbell Harvey, profesor de la Escuela de Negocios Fuqua de Duke, “esta es una situación clásica de guerra comercial: alguien impone un arancel, otro país responde dólar por dólar y luego se añaden más aranceles”.
Entonces llegamos a un equilibrio realmente desfavorable”, dijo a ABC News.
Por su parte, Jason Miller, profesor de gestión de la cadena de suministro en la Universidad Estatal de Michigan, agregó que, eventualmente, los importadores verán un aumento en los costos, lo que afectará negativamente sus márgenes. “Es de esperar que tengan que subir los precios en cierta medida”.
Aunque Harvey expresó que por ahora el volumen de comercio afectado por estos aranceles es muy pequeño y el impacto en los consumidores será muy moderado, y si bien a corto plazo no será muy notorio, “existen efectos p otencialmente muy negativos a largo plazo”, aseguró.
Canadá es el principal cliente de 26 de los estados estadounidenses, entre ellos Maine, Michigan y Wisconsin. Asimismo, se encuentra entre los tres primeros para 45 de los 50 estados de EE.UU., lo que sugiere que el primer mi nistro Mark Carney tiene opciones en el actual enfrentamiento
Por ahora, los aranceles de represalia que Carney planea imponer a EE.UU. son contramedidas estratégicas “dólar por dólar” centradas en el acero, los productos lácteos, los electrodomésticos, los equipos agrícolas, la electrónica, la pulpa y el papel, aunque la lista aún se está ultimando.
Las encuestas sugieren que la mayoría de los canadienses estaría descontenta si su gobierno tomara el camino contrario y hiciera concesiones signifi cativas a EE.UU.
Este sentimiento lo comparte el primer ministro de Ontario, Doug Ford, uno de los críticos más acérrimos de Donald Trump al norte de la frontera, quien respondió a las amenazas arancelarias diciéndole al presidente estadounidense que “se fuera al diablo”.
El Ministerio de Finanzas de Canadá anunció que este martes se darán a conocer medidas adicionales para proteger a los trabajadores y las empresas.
Poder adquisitivo
Canadá ya ha demostrado que puede causar problemas económicos en EE.UU.
Incluso antes de que fracasaran las negociaciones comerciales, la decisión de la mayoría de las provincias de prohibir la venta de alcohol estadounidense en las licorerías, en respuesta a la primera oleada de aranceles impuestos por Washington a principios del año pasado, asestó un golpe devastador a ese s ector.
El vino estadounidense sufrió un desplome signifi cativo en sus exportaciones, que el Instituto del Vino califi có como “la perturbación de mercado más importante en décadas”.
Las exportaciones de vino estadounidense a Canadá cayeron un 78% interanual, lo que representa una pérdida de US$357 millones en valor de ex portación, según datos del gobierno.

