Se Concretará el Voto de Castigo Contra los Republicanos

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La frustración y la ira de los votantes con el alto costo de vida, de la gasolina, recortes a sus planes médicos y una política migratoria que ha co brado vidas, separado familias y afectado no solo a indocumentados sino a ciudadanos y residentes legales, se tradujo o no en un voto de castigo contra el Partid o Republicano logrando un cambio de mando en el Congreso a partir de enero de 2027.

Aunque como es costumbre, los republicanos tienen más dinero que los demócratas en sus arcas, lo que se reporta en las noticias y en redes sociales apunta a una movilización ciudadana deseosa de un cambio, las elecciones son controladas por los estados aunque el presidente, invocando el fantasma del ‘fraude’, sigue intentando mecanismos para interferir.

En este ciclo electoral se presta especial atención a sectores de votantes que en 2024 formaron parte de la coalición que catapultó a Trump a ganar la elección general ante la demócrata Kamala Harris.

La guerra de Irán ha aumentado el precio de la gasolina y del combustible incidiendo sobre la cadena de distribución de alimentos provocando alzas de precios a todos los niveles.

Y la política de detenciones y deportaciones, que ya suman 980,000 desde que Trump asumió su segundo mandato, también contribuye al alza de precios de bienes y servicios al eliminar la mano de obra inmigrante de sectores clave de nuestra economía en la agricultura, la construcción, hotelería, cuidados a domicilio de niños, personas de edad avanzada, enfermos, plantas procesadoras de alimentos y carnes,
y muchos otros sectores.

Esos mismos deportados que formaban parte de nuestra economía también dejan de pagar impuestos sobre ingresos, sobre ventas, sobre la propiedad.

Y el impacto rebasa la economía pues provoca separación y un disloque en las familias de situación migratoria mixta donde hijos o cónyuges ciudadanos sufren las consecuencias devastadoras de una deportación.

El gobierno ha ido más allá al deslegalizar a quienes tenían papeles eliminando programas como el TPS.

Y los agentes migratorios enmascarados, que incluso han provocado la muerte de civiles, también aplican el perfilamiento racial contra los hispanos aunque sean ciudadanos.

La interrogante es si todo esto jugo un papel en la conducta del voto latino en estados elecciones clave.

Los sondeos apuntan a que muchas contiendas al Congreso en estados y distritos tradicionalmente republicanos han cerrado la brecha entre los candidatos demócratas y republicanos.

Según el Pew Hispanic Research,”el 77% de los votantes latinos inscritos que apoyan a un candidato demócrata por su distrito en la Cámara de Rep resentantes afirma que es realmente importante quién gane el control del Congreso, lo que supone un aumento respecto al 58% registrado en 2022″.

“La participación electoral de los latinos ha superado sistemáticamente la tasa nacional de participación de los votantes latinos en muchos ciclos electorales.

Las tasas nacionales de participación electoral de los latinos se han mantenido por debajo del 50% de los votantes inscritos.

Sin embargo, las tendencias del electorado latino en Georgia indican unas tasas de participación más elevadas entre el electorado a lo largo de varios ciclos electorales”, indicó Jerry González, CEO de GALEO.

El panorama en Florida
Aunque los votantes de Florida se inclinan por los candidatos republicanos, una reciente encuesta de N+ Univision/YouGov encontró que “los demócratas reciben más apoyo de los votantes latinos en las elecciones a gobernador y a la Cámara de Representantes, mientras que para el Senado la opinión está dividida casi al parejo”.

Los votantes latinos afirma que las medidas contra la inmigración han llegado demasiado lejos”, agrega el artículo de Univision.

Por ejemplo, entre los latinos, el demócrata David Jolly cuenta con un 48% de apoyo frente al 43% del republicano Byron Donalds en la contienda por la gubernatura.

“Los demócratas cuentan con un 48% frente al 44% de los republi canos en la votación a la Cámara de Representantes, mientras que las cifras para el Senado son del 45% para la demócrata y del 44% para la republicana”, agrega el artículo.

Una contienda que ha capturado la atención es la del distrito 2 7 de Florida, en el condado de Miami-Dade, representado por la congresista republicana María Elvira Salazar.

Este distrito tiene altos porcentajes de venezolanos, cubanos y otros grupos que han sido severamente impactados por la política migratoria de Trump, no solo por las detenciones y deportaciones, sino por la cancelación de programas como el TPS, el parole humanitario, además del alto costo de vida y la reduc ción de beneficios médicos.

Salazar, respondiendo a la presión de sus representados, grabó un video diciéndole a Trump que los votantes latinos se sienten “traicionados”, pero es la misma Salazar que votó a favor del multimillonario presupuesto para financiar la maquinaria de detenciones y deportaciones de Trump.

Trump ganó el condado de Miami-Dade en 2024, el primer republicano en ganarlo en 36 años de triunfos demócratas.

En Florida, hay más de 2.5 millones de votantes latinos, el 18% del total de electores del estado.

El panorama en Texas
Como Florida, el estado de Texas es predominantemente republicano y como en elecciones previas, los demócratas esperan que los aires de cambio los beneficien. Particularmente en el sur del estado que por décadas fue bastión demócrata hasta que asuntos como los cruces de indocumentados comenzaron a favorecer candidatos republicanos.

De hecho, según el Deportation Data Project, para julio de este año, Texas vio una tercera parte de los arrestos de ICE, la cifra más alta a nivel nacional, sin contar con las muertes a manos de agentes de ICE del inmigrante mexicano L orenzo Salgado Araujo, y del ciudadano estadounidense Rubén Ray Martínez.

Múltiples reportes de prensa y sondeos apuntan hacia un giro de ese voto latino en contra de Trump y de los republicanos..

“Los votantes latinos son esenciales para cualquier combinación ganadora que nos ayude a volver a teñir al pais de azul. No comprender esto y no invertir en nuestra comunidad latina podría resultar devastador para cualquier esfuerzo por lograr victorias progresistas en 2027.