El precio de la gasolina sigue en aumento cada día, lo que afecta directamente los precios de las mercancías.
Asimismo, los aranceles ya los vemos en los precios de los productos. Cada día compramos menos con nuestro dinero. La política
económica no va por buen camino, la guerra en Irak se mantiene, las tensiones en el congreso son permanentes, lo peor de
todo es que no se vislumbran soluciones a corto plazo.
Los aranceles —y la ansiedad— podrían asestar el golpe de gracia
La confi anza del consumidor se está desplomando, la carga de la deuda aumenta, la gente se preocupa más por su trabajo y, por precaución, está reduciendo muchos de sus gastos.
Aun así, aunque los fundamentos generales que apuntalan al consumidor se mantienen sólidos, los riesgos han aumentado signifi cativamente.
La alta inflación y las altas tasas de interés han contribuido a la vulnerabilidad de los consumidores, haciéndolos aún más susceptibles en un momento en que la absoluta imprevisibilidad de las políticas de la administración Trump —incluyendo aranceles masivos resultan y refl ejan en un aumento de precios— está enfriando los planes de gasto e inversión.
“El consumidor ve nubarrones constantes para la economía”, escribió Chris Rupkey, economista jefe de Fwd Bonds, después de que dos informes económicos muy seguidos pintaran un panorama desolador para el consumidor estadounidense.
El Departamento de Comercio informó que el gasto del consumidor ajustado a la inflación aumentó tan solo un 0,1% en febrero, ya que los estadouni denses reforzaron sus cuentas de ahorro, mientras que una encuesta independiente mostró que la confianza del consumidor se desplomó un 12% en marzo.
“Y aunque no siempre tengan razón, si no vuelven a gastar, esta última lectura negativa sobre la confianza se hará realidad”, añadió Rupkey.
El gasto del consumidor impulsa más de dos tercios de la activi dad económica del país; por lo tanto, si ese motor falla, las consecuencias económicas pueden empezar a dispararse.
“Los consumidores necesitan voluntad y capacidad”, declaró a CNN Dan North, economista sénior de Allianz Trade North America. “La voluntad (confi anza del consumidor) no la tienen; la capacidad (los ingresos) está disminuyendo”.
Si bien los datos del Departamento de Comercio de EE.UU. mostraron que los ingresos personales registraron sólidas ganancias por segundo mes consecutivo, los ingresos reales (ajustados a la infl ación) después de impuestos aumentaron solo un 1,8% interanual.
“Eso es bastante débil”, dijo North. “No es cero, pero es basta nte débil”.
Si tanto los ingresos disponibles como la confi anza están decayendo, es probable que se produzcan caídas en el gasto básico, afi rmó.
“Si la gente no tiene trabajo, no puede gastar”
Victor Yarbrough es consciente de la creciente brecha. Él es uno de los tres hermanos que están detrás de la Destilería Brough Brothers, la primera destilería de bourbon propiedad de una familia afroamericana en Kentucky.
La destilería original de Brough Brothers se encuentra donde crecieron los hermanos:
el West End de Louisville, una zona de la ciudad que alguna vez se consideró el “Harlem del Sur”, pero que ha sufrido económicamente, especialmente en las últimas décadas.
La situación parece estar empeorando para algunos residentes, dijo Yarbrough en una entrevista con CNN.
“A dos cuadras de aquí, hay una iglesia que organiza colectas de alimentos; cada vez hemos visto a mucha más gente llevando canastas”, dijo. “Eso me dice que hara mucha gente, incluso en una zona económicamente deprimida, la situación está empeorando”.
Al mismo tiempo, Brough Brothers se encuentra en medio de una expansión masiva que incluye una segunda instalación más grande, con espacio para eventos, al otro lado de la ciudad, y ha estado planeando (hasta hace poco) ampliar su distribución internacional.
Los aranceles de represalia de la Unión Europea y Canadá al whisky y el bourbon estadounidenses han desbaratado esos planes.
Yarbrough afirmó que su empresa está haciendo todo lo posible por adaptarse, pero le preocupa cómo podrán sus clientes afrontar esta situación si los precios de muchos productos suben.
“Tenemos precios muy competitivos, pero la realidad es que, si la gente no tiene trabajo, no puede gastar”, afirmó. “No somos una necesidad. No somos como los huevos y la leche”.
Inflación y costo de vida
El alza en la energía suele trasladarse a la cadena de suministros. Si sube el combustible:
•Se encarece el transporte de alimentos.
•Aumentan los costos de importación.
Pueden subir tarifas aéreas.
En un contexto donde la inflación ya ha sido tema central en Estados Unidos, un conflicto prolongado podría presionar aún más los precios.
Mercados financieros y empleo Los mercados suelen reaccionar con volatilidad ante escenarios de guerra. Es probable que en los próximos días veamos mas acentuados estos efectos

